Texto base
Isaías 58:1–7
El verdadero ayuno 58 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. 2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. 3 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. 4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto. 5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? 6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? 7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
El Señor muchas veces aprueba o desaprueba tu ayuno.
Romanos 7:19
“No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.”
El pecado está en nuestra sangre. Sentirse infalible delante del Señor también es pecado.
La actitud del corazón
La actitud de mi corazón es clave. Dios no mira primero el problema secundario, sino la postura de mi corazón.
- Constrito
- Quebrantado
- Arrepentido
- Humilde
- Consciente de su necesidad
Por qué Dios no responde
1. Porque siendo injustos nos justificamos.
2. Porque ayunamos a nuestro gusto.
Mateo 6:10
“Hágase tu voluntad…”
El ayuno
El ayuno no es hacer sufrir el cuerpo, sino cambiar mi actitud.
Mateo 6:16
“Cuando ayunéis, no seáis austeros…”
Soltar ligaduras
Isaías 58:6
“Soltar las ligaduras de impiedad…”
Romper yugos
Mateo 11:29
“Llevad mi yugo… y hallaréis descanso para vuestras almas.”

